No hace mucho tiempo, en La Coruña, España, hubo una huelga de transportes que paralizó el movimiento de mercancías y duró 15 dias más o menos. A la segunda semana, en casa nos quedamos sin leche. En ese momento, mi pequeña hija tendría un año y pico o dos.
Quise conseguir leche para ella y fue imposible (hablo de leche normal, de la de tetrabrick) en ningún super había una gota. Me vi llamando a mis conocidos pidiéndoles un cartón de leche. Al final mi mujer consiguió dos cartones a través de una compañera de trabajo que sabiendo que teníamos una niña pequeña consiguió a través de otra amistad.
Llegó a casa con los dos cartones como si le hubieran dado una paga extra. A los pocos dias se levantó la huelga de transportes y volvió todo a la normalidad. Después de un tiempo nadie se volvió a acordar del tema, pero a mi me hizo pensar, y creo que somos más frágiles de lo que creemos.
"Visto en Petróleo en declive