No modificarás el proyecto de otro. →
Esa malla no era un adorno. Era la clave del proyecto de Selgascano. Y fue también la manzana de la discordia entre constructores, funcionarios y arquitectos. Presupuestada en 600.000 euros, el edificio se ha construido sin ella “en una versión que chaboliza el proyecto original”, describe Selgas. Sin embargo, el dinero de esa partida no se ha ahorrado. Esa fue una clave del juicio. “¿Dónde ha ido a parar ese dinero?”, se pregunta Selgas.