El futuro de Brasil reposa en las entrañas del Atlántico. Mar adentro, a 8.000 metros de profundidad, frente a la costa tropical que une Río y São Paulo, aguarda desde hace 50 millones de años un océano de petróleo que puede cambiar el destino de este país veinte veces mayor que España. Un tsunami de oro negro capaz de acabar con la pobreza y transformarlo en la sexta potencia del mundo; en portavoz de los países emergentes; líder de América Latina; miembro del Consejo de Seguridad; financiar su educación, sanidad e investigación. Cimentar una industria nacional poderosa. Y demostrar que puede escapar a la eterna maldición de represión, corrupción y desigualdad que arrastran los grandes productores de crudo del planeta.
El país cuenta con 40 millones de pobres, pero son proporcionalmente la mitad que hace 15 años. Y la cifra va en descenso. Y la clase media, en aumento. “No queremos ser un país rico y paria. No queremos diamantes de sangre, sino democracia y progreso”, describe un político carioca del Partido dos Trabalhadores, la formación política de Lula: “Queremos aprovechar esta ocasión única que nos ofrece el petróleo; crear riqueza y que llegue a cada habitante. Avanzar. Participar en la tecnología y la investigación.
Brasil será el anfitrión del Mundial de Fútbol de 2014 y organizará los Juegos Olímpicos de 2016; va a construir el primer tren de alta velocidad del continente y está realizando enormes inversiones en infraestructuras, vivienda, educación y protección social.
Hay trabajo para 20 años. El petróleo está reactivando toda la industria del país. Desde la siderurgia hasta el sector textil y de las comunicaciones; desde los estudios sísmicos hasta el almacenamiento del crudo, el tratamiento del gas y la elaboración de fertilizantes. Por ley, al menos el 60% de cada artilugio empleado en la exploración y producción debe estar fabricado en Brasil. Se habla de 250.000 puestos de trabajo.
Entre la espada y la pared, el Gobierno abrió el negocio del petróleo a las empresas extranjeras. Rompió el monopolio. Fue una jugada arriesgada e inteligente. En 1999, Brasil celebró la primera ronda de licitaciones, en la que se sacaron a subasta decenas de bloques petrolíferos en el mar. Las adjudicatarias debían explorar por su cuenta y riesgo en un determinado plazo de tiempo y, si encontraban petróleo, pagar al Estado impuestos, royalties y una parte del crudo; el resto era de su entera propiedad. Estaban, además, obligadas a destinar un 1% del valor de la producción a investigación en Brasil. La empresa que más tecnología estuviera dispuesta a transferir y a fabricar la mayor parte de sus equipos en este país tenía mucho ganado con vistas a las concesiones. El modelo funcionó. Fluyó dinero e inteligencia. Y Brasil empezó a chupar conocimiento. Se atacaron con éxito los yacimientos de pre-sal. Hasta un 87% de los pozos perforados tenía crudo.
Donde mejor se entienden los problemas estructurales y la desigualdad social que padece Brasil es en las favelas. Aquí las casas son covachas de ladrillo sin enfoscar; la electricidad se roba del poste; no hay campos de deportes, dispensarios, escuelas, comisarías, iglesias ni oficinas municipales. Tampoco transporte público ni saneamiento. Aquí la ley no existe. Nosotros apostamos por la educación de los jóvenes y los planes de integración urbana; derribar barreras; que la Administración entre y se quede; hay que formalizar: dar títulos de propiedad a los vecinos; crear infraestructuras. Hay una inercia en Brasil a no enfrentase a lo informal.Y ahora el petróleo es nuestra gran promesa de futuro. Lula quiere convertir las favelas en barrios humildes pero integrados. Coger el toro por los cuernos, como dicen ustedes”.
Más en elpais.com
Video grabado -literalmente- en la punta de la antena del Burj Dubai a 818m del suelo. Da incluso más vértigo que cuando saltaron desde él.
Vía ALT1040.
Tenéis que ver el vídeo del programa de tve “comando actualidad” en el que se muestra cómo se vive en viviendas de “autor”.
El reportaje no tiene desperdicio. Frases como “los que son de pago no son de colores, y los que son de protección pública, todos de colorines; es que lo han hecho aposta, a mala idea” o que a la gente una vivienda 80 metros cuadrados por 90.000€ le disguste porque como tiene los marcos de las ventanas y las persianas naranja, les llamen los naranjitos… desde luego, los arquitectos debemos aprender o a acercarnos al usuario o a vendernos y vender nuestra obra mejor… ¿qué opináis?, ¿lo habíais visto?.

Hace poco más de un mes tuve la oportunidad de pasar tres semanas en Nueva York, probablemente la ciudad más importante de ese pequeño continente que son en sí los Estados Unidos de América….
Supersudaca fue algo que conocí como una especie de mito: un grupo de arquitectos latinoamericanos que se conocieron…

Según comentan en BlogBusUrbano en La Coruña están estudiando que los autobuses puedan forzar la luz verde de determinados semáforos a su paso. Parece que la idea de este proyecto, comunmente…
¿Será este el futuro que nos espera?
Espero que se le parezca, no tiene mala pinta.
Osaka Upside-down (via magall)
Hace poco se dio un caso de gripe H1N1. En seguida se dio la voz de alarma y tuvimos que parar de trabajar todos al instante e ir al hospital a que hacernos pruebas para ver si algún otro empleado…